Sources of Excellence

Part 1: Time, wisdom and wood; The story of The Macallan cask

It all begins with an acorn

Cada historia tiene su origen, y cada aventura, su lugar de nacimiento: la nuestra empieza con la madera de dos continentes.

Existe una razón por la que en The Macallan nos preocupamos tanto por la madera. Nuestra historia, así como una parte significativa de lo que hace de The Macallan el single malt que es en la actualidad, se debe a la inversión que realizamos en nuestras excepcionales barricas de roble. Sabemos que hasta un 80 % de las características de The Macallan y un 100 % de su color natural proceden de estas excepcionales barricas de roble; por eso creemos que nuestra inversión en la madera merece la pena.

El roble que utilizamos procede de dos continentes, América y Europa, y de hecho, le damos tal importancia a la integridad de nuestras barricas que invertimos más en el trayecto de la madera desde el bosque hasta la barrica que ninguna otra marca de whisky.

Datos sobre las barricas: mucho más que un árbol

Talamos nuestro roble americano en Ohio, Missouri y Kentucky cuando los árboles tienen una edad aproximada de 70 años. Como el roble americano es más denso que el europeo, resulta perfectamente apto para la creación de barricas de bourbon y jerez.

Por el contrario, el roble europeo sazonado de jerez que utilizamos es más poroso, contiene muchos más taninos que el americano y tarda más tiempo en madurar, aunque juega un papel fundamental en el color y el sabor de nuestros espirituosos. De hecho, la madera europea contiene hasta cinco veces más taninos, que ofrecen la astringencia peculiar a menudo asociada con los vinos y los espirituosos. Las intensas lluvias ofrecen las condiciones climatológicas perfectas para que nuestros robles europeos crezcan lentamente, ya que lo hacen en las regiones españolas de Cantabria, Galicia y los Pirineos hasta llegar a Francia, donde tienen unos 100 años.

Secado y corte

El secado de la madera es una parte integral del proceso de fabricación de barricas. Necesitamos secar la madera para garantizar que los aceites pesados (que resultan muy astringentes) del interior de la madera no estropeen el valioso espirituoso que deseamos madurar. La madera puede secarse de dos formas: secado en el horno, que es más rápido pero puede tener un impacto negativo en las cualidades que necesitamos para la maduración, o secado al aire, que tarda más, pero mantiene las características particulares de la madera que necesitamos para madurar el whisky. En The Macallan, apreciamos y valoramos lo excepcional, por eso tomamos la decisión premeditada de secar nuestras barricas al aire.

Sabores típicos asociados con el roble europeo: frutos secos, cítrico de naranja y especias

El coste y la sabiduría de la madera es algo que merece la pena. Secamos al aire durante un año los troncos de los dos tipos de madera que utilizamos, en el mismo lugar donde se tala. Esto reduce el contenido de humedad del roble, disminuyendo tanto el peso para su transporte como la humedad para el serrado.

MASTER OF WOOD: Stuart MacPherson

Como nuestro Master of Wood, Stuart es la principal fuente de información sobre las barricas de roble de The Macallan y su influencia en los whiskies. Está íntimamente familiarizado con cada paso del trayecto de la madera y se implica de manera especial con las tonelerías españolas, centrándose principalmente en la gestión de los proveedores de barricas.

  • Stuart ayuda a garantizar que The Macallan cuente con el importante suministro de barricas de roble de la mayor calidad sazonadas con jerez
  • La supervisión de cada paso del proceso es fundamental, ya que la influencia de la barrica de maduración de roble en el carácter final de The Macallan resulta esencial
  • La enorme inversión en estas barricas da sus frutos gracias al carácter distintivo que aportan al whisky final, siendo responsables de hasta el 80 % de los aromas y sabores definitivos de The Macallan
  • Stuart también participa en el transcendental programa educativo de la marca con respecto a la madera

CORTE Y SECADO

Una vez reducido el contenido de humedad de la madera tras al menos un año secándose al aire, esta se corta en "duelas" individuales. Cualquier recipiente de madera que vaya a contener líquidos será "serrado en cuartos" para garantizar que la naturaleza de la madera se utilice a fin de crear una barrica de calidad. A continuación, las duelas de roble americano se transportan hasta Jerez de la Frontera, en España. Antes de elaborar a mano las barricas con ellas, estas duelas se dejan secar al aire durante otro año bajo el sol español. Una vez que la madera alcanza un contenido de humedad del 12-16 %, se puede entregar a los toneleros para "el armado" de la barrica.

Sabores típicos asociados con el roble americano: vainilla, cítrico de limón y coco

Se tarda aproximadamente seis años en crear una barrica sazonada con jerez de Macallan, desde la tala del árbol hasta que se rellena con nuestro espirituoso Macallan.

Stuart MacPherson, nuestro Master of Wood, se encarga de supervisar este proceso fundamental. Se trata de una función vital, ya que la influencia de la madera en el carácter final de The Macallan es crucial. Elegimos realizar esta importante inversión en el trayecto de la madera, desde la bellota hasta que llega a Speyside en forma de barrica, dado el papel fundamental que juega en la consecución del carácter, los aromas y los sabores distintivos de The Macallan.

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